Crece matrimonio entre adolescentes en el Istmo

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC.- Decir que el matrimonio es para toda la vida es casi imposible. Para el 70% de los contrayentes que tienen menos de 20 años de edad el amor no es la causa principal por la que se casan, al menos en Oaxaca.

Los matrimonios entre jóvenes y adolescentes son un riesgo para la vida personal y familiar pues debido a una desorientación, optan por casarse, sin estar cien por ciento seguros de querer vivir en pareja y bajo un contrato nupcial.

Son los jóvenes entre 14 y 22 años los que mayoritariamente contraen nupcias en esta ciudad, y en algunos casos son “obligados” por los padres de los novios debido a que la joven resultó embarazada o descubrieron que sostiene relaciones sexuales con su pareja.

La oficialía del registro civil reportó una incidencia de matrimonios entre menores de edad a la alza en el 2015 mientras que las bodas entre los adultos de 25 años o más permanece en un rango estancado dentro de las más de 25 solicitudes de matrimonios que se realizaron en diciembre del año pasado.

Aunque legalmente ya no es permitido que los adolescentes se casen por cuenta propia, con una dispensa de los padres a través de un juez civil los matrimonios entre adolescentes aún se pueden realizar en esta ciudad, debido a factores culturales como el llamado “rapto” donde la novia se va a casa del novio y duermen juntos, hasta el hecho de que salga embarazada o simplemente porque la joven ya no quiere estudiar.

La incidencia de matrimonios entre adolescentes obedece más a un factor cultural, pero que la oficialía no puede impedir tras una resolución de juez a favor de los cónyuges y los padres de éstos que avalan por escrito la decisión de casarse.

La decisión de contraer nupcias entre los adolescentes obedece más a un pretexto social para que libremente los jóvenes puedan ejercer su sexualidad, con el consentimiento de los padres, de acuerdo al titular del área psicológica del DIF Municipal,  Homero Chávez López.

Aunque existen motivos fuertes que orillan a los adolescentes a casarse, como el embarazo o el “rapto” que hace el novio de la novia, es más una desorientación de los novios sobre el papel que están a punto de formalizar cuando contraigan nupcias.

Por ello, la responsabilidad de casarse va más allá de las condiciones económicas que conlleva vivir en pareja y formar una familia. El registro civil de esta ciudad lleva a cabo matrimonios con previa solicitud de 15 días como mínimo para que la unión de una pareja se ejecute.

En 9 de cada diez matrimonios de adolescentes, existen motivos externos a su voluntad para contraer nupcias, por ejemplo, la insistencia de sus padres que por costumbre acuerdan la boda.

Divorcios a la baja

La oficialía del Registro Civil destacó que el número de divorcios comparado a los matrimonios son menores hasta en un 85%, lo que comprueba la funcionalidad de los contratos nupciales entre parejas de ambos sexos.

De acuerdo a la dependencia, de 300 matrimonios celebrados en promedio en un año, se procesan 40 actas de divorcios, lo que representa un 13% de parejas que se quieren separar contra las que contraen nupcias.

Sin embargo, por los procesos tardíos de las demandas de divorcio, el número de estos casos respecto a los casamientos suelen ser menor, ya que hay procesos de separación que tardan hasta 4 años.

Año con año, en el mes de febrero, la dirección del Registro Civil de Oaxaca promueve la realización de bodas colectivas con el fin de legalizar la unión de varias parejas  y garantizarles a su familia derechos civiles y sociales.

 

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