Flores nativas de Tehuantepec a punto del ocaso

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC, OAX.- De su encanto y aroma sólo quedan a penas la décima parte de lo que se existía en los tiempos donde los ancestros rendían veneración floral a sus dioses.

La extinción de las flores nativas de los zapotecas crece conforme se desarrolla esta región y cambia las nuevas plantas importadas de ornato por las oriundas de esta zona.

Según apreciaciones de la regiduría de Ecología y Medio Ambiente, en la ciudad apenas existe una treintena de flores de guiexhoba, considerada la más enigmática y de gran importancia para los antiguos zapotecas.

La causa principal es la falta de tratamiento y valoración de este tipo de especie natural que alguna vez bañó de blanco los montes istmeños.

Guiechachi

Guiexhoba significa “flor que se desgrana”, de lengua zapoteca y de color blanquizco, con apenas 4 centímetros de ancho.

En la ciudad son pocas las viviendas particulares que tienen esta especie, sólo los espacios públicos como parques y centros de recreación concentran la mayor población de este árbol de ornato, aunque también es escaso.

El problema del guiexhoba, dicen los expertos, es que no es una planta que nazca de semillas, sino del mismo tallo del árbol que florece casi todo el año.

Para el historiador Antonio Santos Cisneros, el guiexhoba es considerado el jazmín del Istmo, incluso Juchitán proviene del vocablo nauatlh: Ixtla xochitl tlán, que significa lugar de flores blancas en referencia al guiexhoba que bañaba aquella zona prehispánica.

Santos Cisneros lamentó que en 2010 un árbol de guiexhoba se haya secado por causas desconocidas en el parque “Bigarí”, del barrio San Sebastián, y es que el número de este árbol apenas llega a 30 en toda la ciudad y que, con un mal cuidado, el número se reduce cada vez menos.

Hasta ahora ninguna autoridad municipal ha llevado a cabo un plan de reforestación de plantas oriundas de la región, que busque la preservación de estas especies y se genere entre las nuevas generaciones una mayor conciencia al cuidado de las mismas.

El plan de reforestación que el ayuntamiento tehuano pretende llevar a cabo aún no contempla la reforestación de las plantas nativas de Tehuantepec, de acuerdo a Liliana Ortega, regidora de Ecología.

Las últimas flores

El número de guietiquis, de la connotación zapoteca “estar de punta” por la forma de la flor, alcanza apenas a contarse 20 árboles en toda la ciudad de Tehuantepec.

GUIETIQUI
Flor ‘guietiqui’

La peor parte de la escasez de flores se las llevan el guie zé (flor que se fue o flor porosa) y el guie bichi (flor de arco o de monte) que según ha descrito el historiador Antonio Santos Cisneros, son menos de diez plantas en toda la ciudad.

Santos Cisneros ha comentado que los zapotecas destinaban el uso de sus flores a ciertas ceremonias rituales, como las que hasta ahora se usan con el guiechachi (flor amarilla).

Esta flor de olor cautivante es usada para ceremonias sacras o fúnebres pero también para recibir a las personalidades como candidatos, clérigos y artistas, en señal de respeto y distinción.

“El guiexhoba era para los zapotecos la flor de identidad, mientras que el guiechachi es la de culto, de rito, de fiesta ”, sostuvo el historiador y músico.

El guiechachi incluso es usado en la bebida tradicional niza ba bupo, que es un atole espumoso con cacao que sólo se sirve en las fiestas titulares de Tehuantepec.

“Sin el guiechachi , el atole no levanta su espuma, no sabe igual porque además le da el perfume idóneo”, mencionó el historiador tras indicar que la flor amarilla ya no existe en la ciudad, sólo variantes de ellas como los de color crema, rosa, rojo y morado.

El panorama de las flores que alguna vez cautivaron a los zapotecas es desolador porque no hay mecanismos de conservación de la botánica local.

Santos Cisneros sostuvo que debe existir un parque destinado sólo a las flores y plantas de la región, para mostrar el misticismo que los ancestros le daban a esta naturaleza.

Actualmente en la zona centro hay menos de ocho árboles de guiexhoba, 5 de guietiqui y más de 30 del guiechachi que florecen en el primer semestre del año, aunque no hay presencia del guiebichi ni del guie zé que prácticamente ya no existen en la ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.