Velas istmeñas, similares pero con diferente sentido

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC, OAX.- “Mayo es el mes de las velas”; no obstante estas festividades también se llevan a cabo en otros meses del año, especialmente en los días de los santos patronos. Lo que es un hecho es que cuenta con ciertos pasos rituales que presentan pocas variaciones.

Las velas Istmeñas, consideradas como una de las tradiciones más arraigadas en Oaxaca, constituyen las fiestas principales y se celebran en toda la región del Istmo de Tehuantepec, en la que habitan los pueblos zapotecos, chontales, huaves, zoques, mixes, mixtecos y chinantecos;  con esta mezcla de culturas, florecen las más coloridas danzas, que caracterizan a las “Velas”.

El poeta oaxaqueño Andrés Henestrosa comentaba sobre esta festividad: “Son las velas supervivencias de antiquísimas celebraciones de los indios, conectadas con los quehaceres fundamentales del hombre: la caza, pesca y agricultura, a las que los españoles tuvieron el tino de dar un contenido cristiano, cosa común en donde quiera que los conquistadores se encontraron con este tipo de festividades religiosas. Pero se puede decir que las Velas son por fuera españolas y por dentro indias. En otras palabras, que tienen la cáscara blanca y cobriza la pulpa”.

Pero aún con sus similitudes, los pueblos del Istmo las han variado y les han dado un tono diferente al incluir, ahora, un mayor consumo de bebidas embriagantes, mayor incursión de música tropical y el desuso del traje de la mujer tehuana.

Velas juchitecas

En Juchitán, la fiesta se hace en honor de los santos patronos de las familias, grupos u oficios y lugares; se ha destacado su origen prehispánico, en particular la relación con el culto a los ancestros. Igualmente, se ha considerado el trasfondo agrícola, ya que su celebración corresponde al inicio del culto de maíz y la entrada de las primeras lluvias.

La fiesta de las Velas, por lo general se inaugura dos días antes de la fiesta grande con la calenda, que consiste en un recorrido por las principales calles de la ciudad; dicho recorrido tiene su inicio en la casa de los mayordomos o algunas veces en algún salón de la parroquia.

En el recorrido las mujeres visten su traje de tehuana, acompañadas por las bandas de música, quienes interpretan sones populares; también hay quema de cohetes y toritos; además de estandartes y flores. Los  días restantes de la celebración se obsequian frutas y dulces, en el  recorrido de los carros alegóricos.

El día principal se le cantan las mañanitas dedicadas al santo, al medio día se celebra la misa y después se inicia la procesión, que comienza en la iglesia y termina en la casa del mayordomo.

Para entregar la mayordomía, ésta se efectúa durante la fiesta; ante el santo patrono, cargueros, autoridades, familiares, amigos e invitados. La entrega se representa con una vela adornada de flores. La celebración culmina con el lavado de olla, es en este momento donde se comparte el recalentado, así como bebida con la gente más cercana.

La gala de Tehuantepec

Pero en poblaciones tan arraigadas como Tehuantepec, las velas tenían otro sentido al que ahora se presenta con sus velas particulares.

Mario Mecott, historiador tehuano, relata que en esta ciudad las velas iniciaron sin un sentido religioso y así continuó hasta la fecha ya que estas festividades son ajenas al sincretismo católico y se ha ligado más al sentido autóctono o social, pues en ocasiones eran dedicados a grupos de trabajadores o a un sector de esta comunidad.

En esta ciudad hay diferentes velas como la Vela Sandunga y la Vela Tehuantepec. La Vela Sandunga se lleva a cabo en una noche de la última semana de mayo. La festividad incluye la coronación de la reina de La Sandunga y baile popular.

En ellas, dese antaño, la gala y tradición se conjugan en una noche y por ello, la crítica hacia estas festividades de que son elitistas proviene de otras percepciones que desconocen el sentido histórico de las velas tehuanas.

De ahí que sus adornos asimilen a un palacio real, con espejo con marcos dorados, frizos que simulan relieves de oro y candelabros que asemejan las luces que hay dentro de castillos y casas reales. Esas son las elegancias que tiene una vela de Tehuantepec.

Por ello, en la actualidad, la autoridad municipal que organiza la Vela Sandunga, exige la vestimenta de gala tradicional y mantiene un cerco a la sede festiva para que no ingresen personas que rompa con el protocolo de una majestuosa celebración.

En la Vela Tehuantepec se lleva a cabo el 26 de diciembre, en un salón de baile, donde todas las mujeres lucen, por regla general, el típico traje de tehuana. Esta vela, como las otras, son extensivas a los istmeños radicados en otras ciudades del país. Cada una de las velas están a cargo de un mayordomo. Tienen como finalidad conservar sus tradiciones y que la comunidad istmeña se concentre y conviva con sus allegados.

 

 

 

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