El extinto ‘Cutinti’ que anunciaba la fiesta patronal

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC.- El Canto del Cutinti es un antiguo rito que anuncia el inicio del año zapoteca y era usado para anunciar el inicio del mes de fiesta de un barrio en particular, principalmente en Santa María Reoloteca de Tehuantepec.

De acuerdo a escritos y testimonios del folclorista local Antonio Santos Cisneros, esta costumbre prehispánica se llevababa a cabo en municipios del Istmo como Juchitán, El Espinal y Tehuantepec, donde se entonaba cánticos zapotecas con sonidos de tambor de piel de jabalí para anunciar el inicio de las festividades, por ejemplo,  la del 15 de agosto que celebrar la fiesta en honor a la Virgen de Asunción de María.

Carlos Gutiérrez, shuana pasado y conocedor de la cultura de Tehuantepec, dijo que Antonio Santos Cisneros escribió que esta costumbre prehispánica se lleva a cabo en municipios del Istmo como Juchitán, El Espinal y sobre todo Tehuantepec, donde se entona el 15 de agosto para celebrar la fiesta titular en honor a la Virgen de Asunción de María.

De acuerdo a versiones, con el Cutinti los zapotecas recuerdan el fin del año zapoteca y se despide el año viejo. Se cantó por mucho tiempo en el “Dxhibeu”, la noche previa al primer día del mes de una fiesta patronal de barrio o del pueblo.

El mayordomo de la fiesta organizaba el “Dxhibeu” con candiles, los cuales se utilizaban antiguamente para alumbrar las casas, consistía en un bote pequeño de lata con tapa, se hacía una ranura por donde se pasaba una mecha y el petróleo. Este instrumento se colocaba alrededor del techo de la iglesia; quienes hacían este trabajo debían tener una comunión en sí para apagar y encender las luces de manera simultánea, y desde donde se cantaba el Cutinti.

Según describe Antonio Santos, dice Carlos Gutiérrez (un conocedor de las tradiciones tehuanas) el Cutinti era un tambor de barro con piel de jabalí, tenía un orificio arriba de la cintura del instrumento por donde se echaba agua, y dependiendo del nivel del líquido, el sonido cambiaba según la ocasión. Si se llamaba a una reunión normal, le ponían poca agua; pero si era una fiesta, la llenaban a media cintura, y para anunciar peligro o una emergencia, se llenaba por completo, explicó. [1]

La llegada de los españoles cambió la dinámica de llamar al pueblo; “nos lo cambiaron por las campanas, que ahora nos anuncian la celebración de una misa, las reuniones de los Shuanas o para casos de emergencia”. [2]

El tiempo desvirtuó el sentido del Cutinti y las personas no sabían su significado, y como muchos cantaban los versos con groserías y agresiones en contra de los mayordomos y principales del barrio, fue suspendido en 1962.

El historiador Carlos Irribarren Sierra, oriundo del barrio de Santa María, se interesó en conservar el canto y los rescata en 1989. Posteriormente, Antonio Santos Cisneros, conocedor de las costumbres de la región del Istmo, continúa con esta labor.

Hoy en día el cutinti es una tradición en desuso que por muchos años caracterizó al barrio Santa María, donde se conservaba el 31 de julio, para anunciar el mes de la fiesta patronal de esa demarcación.

[ 1] [2] : NVI Noticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.