Tortugas golfinas son liberadas en costas del Golfo de Tehuantepec

TEHUANTEPEC.- Desde muy temprano los integrantes de la “Cooperativa Cocha Bamba”, pertenecientes a la localidad de Concepción Bamba, recorren las playas para iniciar los trabajos de reconocimiento de los nidos de tortugas que este día eclosionan –nacen–, y serán liberadas por los pobladores, turistas locales y nacionales que se dan cita para ser partícipes de esta singular experiencia.
 
Los integrantes de esta cooperativa, que dirige Silvano Trinidad, empiezan a excavar los nidos ya señalados y que han llegado a término.
 
De cada nido, liberan de 30 a 40 tortuguitas, que después de 45 días han terminado su proceso de gestación y han sido llevados a un contenedor esperando ser liberadas.
 
Desde la una de la tarde, mujeres y hombres de diferentes localidades viajaron a la comunidad de Concepción Bamba, perteneciente al Municipio de Santo Domingo Tehuantepec, para llegar a Playa Bamba, ubicada a una distancia aproximada de 40 kilómetros de la cabecera municipal, tomando la carretera costera que conduce a Huatulco.
 
Los más de 500 visitantes que llegaron de localidades como La Ventosa, Salina Cruz, Matías Romero, Juchitán, por mencionar algunas, fueron partícipes de la liberación de más de 200 tortuguitas golfinas, esta especie que por su nombre se sabe –habita las costas del Golfo de México–, son un claro ejemplo de sobrevivencia, pues de cada cien tortugas que nacen, una o dos logran llegar a la edad adulta y reproducirse.
 
Cada uno de los integrantes de la Cooperativa Cochabamba, 45 días antes de la liberación inician el trabajo, recorriendo los seis kilómetros de playa en busca de las tortugas adultas que ese día escogerán un lugar dónde desovar, una vez que la tortuga termina su labor y regresa al mar, los huevos son recogidos y llevados al corral de anidación para llevar un control de calendarización y saber cuándo nacerán las tortugas.
 
Después de ser liberadas, las tortugas que llegan a la edad adulta nadan por todo el océano y al llegar a la etapa de reproducción (pasados de 12 a 14 años), regresan a las costas donde nacieron para allí desovar –a esta capacidad de ubicación se le conoce como impronta–, por ello la importancia de permitirles reptar en la arena antes de adentrarse en el mar.
 
Los factores que impiden su reproducción son varios, pero los más conocidos son la depredación, los seres humanos que consumen los huevos que son desovados, y los que logran nacer, muchas veces mueren asfixiadas por las altas temperaturas y la arena caliente que no logran empujar para salir a la superficie.
 
La idea de liberar tortugas, por asociaciones civiles y estancias gubernamentales, es facilitar su viaje a la superficie y después al mar, aumentando con ello el índice de sobrevivencia; esta es una labor importante, ya que varias de estas especies se encuentran en peligro de extinción.
 
El Istmo de Tehuantepec, cuenta con cuatro especies de tortugas que son la Golfina, Carey, Laúd y la Prieta.
 
Expectativas rebasadas
Para Julio César Charis Santiago, vecino de la agencia La Ventosa, perteneciente a Juchitán de Zaragoza, vivir esta experiencia al lado de su familia fue memorable, no solo por la convivencia familiar, sino por la preservación de la fauna y medio ambiente, además de activar la economía local.
 
Las redes sociales, fueron aliados de Esmeralda Peña Morales, para ser testigo al lado de su hijo de tres años de esta increíble experiencia que sin dudar volvería a repetir, “desde que le comenté a mi pequeño se mostró emocionado por participar, no dudé en traerlo; el Istmo tiene mucho potencial turístico, solo hay que explotarlo”, concluyó.
 
Nicolás Romero Barrios, considera esta actividad muy oportuna en estos tiempos difíciles que vive el istmo de Tehuantepec, tras el sismo y las réplicas, aunado a concientizar a la ciudadanía sobre la conservación de la fauna marina, es una acción muy positiva por parte de los organizadores, detalló.
 
“Sin dudarlo, yo invito a la población, al turismo local, nacional e internacional, a que visite el Istmo, es necesario sumarse a causas de conservación de nuestro medio ambiente, dando un extra con el consumo local”, indicó Blanca Velásquez, visitante de Salina Cruz.
 
Crean conciencia con programa de conservación 
 
Fue en el año 2010, cuando los pobladores de Concepción Bamba, empezaron el proyecto de conservación de tortugas golfinas, así que iniciaron los trámites para crear la cooperativa de nombre “Cocha Bamba”, en sus inicios con 29 integrantes que poco a poco fueron desertando, en la actualidad son nueve los que integran este colectivo.
 
Conociendo de cerca la problemática que enfrentaban estas tortugas, al momento de su reproducción y sobrevivencia, los pobladores de Concepción Bamba, se dieron a la tarea de gestionar la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), los permisos necesarios para llevar a cabo estos trabajos de conservación de la tortuga marina.
 
Tocaron muchas puertas, no todas les dieron la oportunidad –dijo el responsable de la dirección de Proyectos Productivos, Maviael Oséas Cruz Pérez–, fue hasta esta administración municipal de Tehuantepec, donde dieron más interés a estos trabajos, comenta Cruz Pérez quien en coordinación con la Regiduría de Turismo y Cultura, a cargo de Azucena Gracida Rodríguez, se dieron a la tarea de crear una fuerte campaña de difusión para que las personas desde distintos puntos vivieran esta experiencia además de inculcar la educación ambiental.
 
Actualmente, con el apoyo del Ayuntamiento de Santo Domingo Tehuantepec, se ha dado mayor difusión a estos trabajos, dándolos a conocer y ser tomados en cuenta por otras organizaciones como la organización Costa Salvaje A. C., la Red de los Humedales de la Costa de Oaxaca S. C. de R. L. de C. V., Técnicos del Campamento Tortuguero de Morro Ayuta de la CONANP, del Centro Mexicano de la Tortuga Marina de Puerto Ángel, el Instituto Tecnológico de Salina Cruz (ITSAL), entre otros.
 
Esta cooperativa, desde que inició la temporada de anidación, protección y conservación de esta especie, que inició el 17 de julio a la fecha lleva encubando más de dos mil 500 tortuguitas, fortaleciendo esta actividad y siguiendo los protocolos que pide la SEMARNAT.
 
“Tengo fe en las autoridades actuales, nos abrieron las puertas, están respondiendo y apoyando a que se conserve nuestra fauna marina, eso nos levanta el ánimo, nos hace fuertes y nos hace soñar en un Campo de Experimento, que compartiremos con la ciudadanía, que hasta este momento está respondiendo”, puntualizó Don Osvaldo Escobar, presidente del Consejo de Vigilancia de la Cooperativa Cochabamba.

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