El canto de las campanas que se apagó con el sismo

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC.- Desde el terremoto del pasado 7 de septiembre, algo enmudeció en Tehuantepec. Las campanas de al menos una docena de iglesias callaron por las afectaciones que sufrieron los templos católicos en la ciudad.

De acuerdo al reporte del Instituto Nacional de Antropología e Historia, unas 12 iglesias de Tehuantepec tienen apuntalados los campanarios y diversas estructuras de los templos, mientras que en otras, está condicionado el repique de las mismas por el riesgo de posibles grietas a los edificios religiosos.

Para la cultura católica de Tehuantepec, el tañir de las campanas es algo más que un simple sonido salido de las iglesias.

Lo mismo se usa para invitar a misa que para alertar a la población de algún riesgo. Es y ha sido un vehículo importante de comunicación especial con el pueblo.

El cronista Rómulo Jiménez ha resaltado que las campanas en las iglesias de Tehuantepec tienen funciones especiales de acuerdo al sonido y periodicidad de retoque.

Un sonido de emergencia a la población no puede ser igual que el de un llamado a la misa de un difunto.

“La gente sabe identificar qué le está diciendo la campana, de ahí nos hemos comunicado desde antaño”, señaló Gabriel, un shuana pasado de Tehuantepec, personaje que se encarga de cuidar y administrar los bienes de la iglesia de algún barrio.

La última vez que se usaron las campanas de algunas iglesias para alertar a la población fue en julio de 2016, cuando se pidió ayuda a los ciudadanos a defender la lucha magisterial ante la llegada de policías federales que pretendían desalojar los bloqueos carreteros. La respuesta de la gente fue inmediata.

El repique de las campanas de aquella fecha se dejaron escuchar en las iglesias del barrio Santa María y Santa Cruz Tagolaba, cuyo sonido llegó a los barrio ribereños del centro de la ciudad.

Campanario dañado en iglesia del barrio Laborío/ Foto: Luis Jiménez

También se recuerda el tañir de las campanas del barrio Laborío, cuando la población se reunió para desconocer y protestar contra el entonces alcalde Carlos Felgueres Jiménez, a cuyo cargo solicitó licencia luego de que ese día se generara una confrontación de los pobladores en su contra, causándose estragos en el Palacio Municipal.

Pero no solo han sido usadas para alertar a la población. El mayor uso de las campanas de las iglesias de Tehuantepec son para festejos.

El repique constante era sinónimo de alegría y fiesta de algún barrio y al menos en esta ciudad, se realizan más de 19 celebraciones anuales donde los festejos duran hasta 7 días.

Tragedia que enmudece

Sin embargo, la tragedia del terremoto de septiembre vino a apagar la peculiaridad del sonido de las campanas.

Para el delegado del Centro INAH Oaxaca, Joel Vásquez Herrera, el desuso de las iglesias ha lesionado considerablemente las tradiciones de algunos pueblos afectados por los sismos de septiembre, como en el caso de Tehuantepec.

El funcionario dijo que se han buscado alternativas para que ciertas tradiciones religiosas no se afecten, pero en el caso del uso de las campanas, el riesgo es elevado por las dimensiones del objeto y las vibraciones que pueda ocasionar al inmueble.

Hasta ahora el INAH y el gobierno federal no tienen una fecha para iniciar la rehabilitación de las iglesias dañadas por los sismos en Oaxaca y al menos en Tehuantepec, ninguna de las 12 afectadas de 16 existentes, pueden volver a tañir sus cantos con campanadas.

 

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