El día en que el tren volvió a pasar por Tehuantepec

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC.- Esta ciudad añora entre sus recuerdos el paso del ferrocarril y hay que decir que no es para menos. Desde hace poco más de un siglo, el tren fue parte de la cotidianidad de los tehuanos por su constante travesía en el poblado.

Ese silbido característico que anunciaba su andar frente al mercado central y en cuyas vías se paraba toda la actividad comercial de la zona quedó plasmado en los recuerdos.

Desde el 2008 el tren ya no pasa por Tehuantepec, al menos no por su zona conurbada. La línea férrea fue desviada desde hace 10 años a lo largo de tres kilómetros de su original trayecto para facilitar el tránsito del ferrocarril sobre esta ciudad.

Y es que, su andar por Tehuantepec, desde la antigua estación ferrocarrilera hasta el barrio Santa Cruz Tagolaba era toda una odisea.

Pero el retorno del servicio ferrocarrilero en la región del Istmo, hace apenas unos días, volvió a imaginar entre los lugareños la idea de que el tren pasaría de nuevo por el centro de Tehuantepec y anunciaría otra vez con su silbido a las comerciantes instaladas sobre la vía férrea. Sin embargo, ya no será así.

 

 

Importancia histórica

El ferrocarril Transístmico ha sido desde hace más de siglo y medio el ambicioso sueño de gobiernos mexicanos para conectar dos océanos.

Incluso desde los tiempos de la Conquista, la idea de unir al Pacífico y al Atlántico se había gestado en la mente de muchos gobernantes; sin embargo, fue hasta 1907 que esto se pudo convertir en una realidad.

Porfirio Díaz llegó a esta ciudad a inaugurar la vía férrea que comunica a Salina Cruz con Coatzacoalcos, en el Istmo de Tehuantepec, lo que llevó a esta región al progreso económico e industrial, aunque por poco tiempo.

El Ferrocarril de Tehuantepec o el ferrocarril Transístmico fue concretado por el Presidente Porfirio Díaz el 25 de enero de 1907, apenas siete años antes que se inaugurara el Canal de Panamá.

No obstante, la crisis generada por la Revolución Mexicana y después la nacionalización del ferrocarril provocó el ocaso del servicio ferroviario en el país.

El servicio de pasaje se fue extinguiendo antes de la primera mitad del siglo XX. Después solo se usaría al ferrocarril como transporte de carga.

Con el anuncio de la Zona Económica Especial de Salina Cruz por el presidente Enrique Peña Nieto, el proyecto del Ferrocarril de Tehuantepec cobra vigencia nuevamente.

Muestra de ello fue la reactivación del servicio de carga y transportación de insumos a través del ferrocarril el pasado miércoles 7 de febrero, con una primera operación de 11 mil toneladas de trigo canadiense a través de la línea Ferromex, partiendo desde Salina Cruz.

La nueva ruta

La urbanización de la ciudad de Tehuantepec obligó al gobierno federal y a los concesionarios de Ferrocarriles de México a proyectar una nueva ruta de paso por esta ciudad.

Se concretó entonces en 2008 el libramiento desde el entronque de la colonia El Cairo hasta la sexta sección del barrio Santa Cruz Tagolaba. Con ello, el tren evitaría cruzar un largo tramo de vías cercanas a la urbanización, evitando peligros para las personas y una lenta travesía.

De acuerdo a apuntes periodísticos y narraciones históricas, la última vez que transitó el ferrocarril por el centro de Tehuantepec fue en septiembre de 2010, luego de que la creciente del río dañara el libramiento creado apenas dos años antes.

Las afectaciones que sufrieron las vías ferroviarias por las fuertes lluvias de 2010 obligaron a la empresa Ferrocarriles de México utilizar nuevamente su antigua ruta.

“En ese entonces, quienes expenden a orillas de las vías del ferrocarril que rodea el mercado central “Jesús Carranza” volvieron a los recuerdos de antaño, cuando por las tardes habría que levantarse por algunos minutos para dejar libre el camino a la imponente máquina que anuncia su paso con zumbidos”, señala doña Georgina, vendedora de comida por más de 25 años en las vías del tren y que atestiguó dicho suceso.

El 10 de septiembre de 2010 nuevamente el tren pasó por el centro de Tehuantepec, cruzó la antigua estación ferrocarrilera, los barrios San Jerónimo y Laborío, saludó al chalet de Juana Cata, cruzó la calle 5 de mayo, transitó por el mercado y sorprendentemente atravesó el puente de fierro para llegar a los barrios Santa María y Santa Cruz Tagolaba.

Ferrocarriles de México, concesionaria aquel entonces de la vía férrea, usó el paso antiguo del tren por esta ciudad debido a las afectaciones en el puente del nuevo libramiento que colapsó por la crecida del río de ese año.

Su paso por la antigua ruta duró casi un mes, y desde entonces, el silbido del ferrocarril no volvió a escucharse jamás por esta ciudad.

 

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