Juchitán suspende velas de mayo por crisis del terremoto

Edgar CRUZ

JUCHITÁN.- La desgracia ocasionada por el terremoto del 07 de septiembre provocó que este año las tradicionales velas de mayo de Juchitán se suspendieran.

Su organización, costo y ejecución, quedó en segundo plano al tener como prioridad para los socios de las distintas velas la reconstrucción de viviendas y no menos importante, la confortación tras la tragedia de perder un familiar.

De acuerdo al secretario municipal del ayuntamiento juchiteco, Eduardo Pineda López,  la sociedad en su conjunto es quien organiza las “velas” y para ello se preparan un año antes a la celebración, pero tras el terremoto de septiembre muchos de los socios dejaron a un lado la organización de estas festividades para dar prioridad a la reconstrucción de sus viviendas o negocios.

Para esta ciudad, mayo es el mes más importante en cuanto al turismo se refiere. Solo en las últimas dos semanas de mayo, los reportes de la Secretaría de Turismo estatal detallan que la ocupación hotelera llega hasta el 90%.

Este año, las actividades de los mayordomos para que recibieran las ceras y el baúl con los utensilios del santo, fueron canceladas. No habrá calenda, ni vela, ni regada de frutas y mucho menos lavada de ollas, de acuerdo a los socios de diversas velas de la ciudad.

Desde los últimos días de abril y durante todo el mes de mayo, la sociedad juchiteca realiza 19 velas con sus respectivos días previos y posteriores de fiesta.

La derrama económica por estas actividades es inmensa. Se ven incluidos desde los coheteros que realizan la pirotecnia, las vendedoras de traje de tehuana, los arrendatarios de caballos, los muxes que adornan carros alegóricos o el escenario donde se coronan las reinas, los comerciantes de trastes y utensilios que se regalan en las tradicionales “Regadas” y hasta las empresas cerveceras, cuya ganancia en cada festejo es exorbitante, pues solo en una de las velas más grandes se llegan a vender más de 7 mil cartones de cerveza.

La primera vela cancelada oficialmente es la de la Santa Cruz de los pescadores. La noche del 30 de abril debería ser el festejo nocturno, pero este año los organizadores decidieron no organizarla.

Solo se tiene programada una misa y un pequeño convivio el 3 de mayo, día de la Santa Cruz, pues el mayordomo, Germán Ramírez y la sociedad optaron por suspender tras las afectaciones que dejó a la ciudad el terremoto.

Y es que la tradición marca que los integrantes de la sociedad cooperan para las actividades de la mayordomía como la labrada de cera, la regada, la vela y la lavada de ollas.

Para el día de la Vela, los socios aportan su derecho de mesa; en el caso específico de las socias, además de preparar la comida y las botanas para los invitados a su puesto, preparan un traje especialmente para esa noche.

Pero este año, no existen las condiciones económicas para que los mayordomos, los participantes, la población quiera participar, “no hay ese aliento que se impulsa para cada mes de mayo para sacar adelante las fiestas, pero los juchitecos saldremos adelante y quizá el próximo año, en el 2019, estemos festejando nuestras hermosas velas”, concluyó el secretario municipal.

Con información de Tiempo de Oaxaca

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