Y así nació La Sandunga …

Edgar CRUZ

TEHUANTEPEC, OAX.- Su composición constituye un homenaje de amor y admiración a la mujer tehuana y ha sido el canto de guerra de los zapotecos en los episodios nacionales y de la región. La Sandunga es el canto que hermana a los pueblos del Istmo, es el himno sublime que acompaña al tehuano y a su tehuana, de la cama a la tumba, es canto de alegrías y de pena.

La Sandunga -palabra que significa gracia, donaire, salero- es el himno por antonomasia ”de los istmeños e inclusive de los oaxaqueños que viven fuera de su tierra. Llegó a México como una pieza de jaleo andaluz en 1850, y tres años después en Oaxaca fue ejecutada como danza de corte europeo”, señaló Jorge Rodríguez, ex cronista de la Ciudad de Tehuantepec.

Según apuntes históricos este jaleo andaluz fue interpretado por primera vez en la ciudad de México la noche del 3 de diciembre por la señorita Moctezuma y Ambrosio Martínez, en el Teatro Nacional.

En 1853 esta música es llevada a Tehuantepec por Máximo Ramón Ortiz, ”tehuanizándola con los primeros versos, mientras que el músico tehuano Andrés Gutiérrez ‘Ndré Sa’a’, la armoniza y la registra en las primeras partituras que posteriormente las bandas de música la arraigan en el corazón de los istmeños con un sello indiscutiblemente tehuano-zapoteco, popularizándose rápidamente en la región, y perdiéndose para siempre ese jaleo andaluz y esa danza española”.

La Sandunga es un homenaje de amor y admiración a la mujer tehuana. Es el canto que hermana a los pueblos del Istmo, que acompaña al tehuano y a su tehuana, durante el resto de su vida, desde que nace hasta que muere. Lo mismo en las fiestas que en un sepulcro.

Su creador, Máximo Ramón Ortiz, nació en el barrio de San Sebastián de Tehuantepec, el 24 de junio de 1816, hijo del padre dominico Juan Ortiz y de Delfina Isabel Zabaleta, del Barrio de Santa María.

Estudió los primeros grados de la carrera de abogacía en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca. Fue presidente municipal, jefe político. Incursionó en la milicia y con el grado de coronel fue nombrado gobernador del Departamento de Tehuantepec. Logró más tarde la separación del Istmo de Tehuantepec de Oaxaca, siendo su capital Tehuantepec y su primer y único gobernador Máximo Ramón Ortiz, a partir de 1853, precisamente el año en que se popularizó La Sandunga.

Fue detenido por las fuerzas liberales del coronel Andrés Duarte, quien lo entregó al capitán Cosme Damián Gómez, aplicándole éste la ley fuga el 13 de octubre de 1855 en Cerro Machorro, municipio de Jalapa del Marqués. Tenía 39 años de edad.

Andrés Gutiérrez ”Ndre’Sa’a” nació en el Barrio de San Sebastián, Tehuantepec. Fue considerado alumno sobresaliente del taller de música de los frailes dominicos, ejecutó el armonium y fue autor de diversos sones tehuanos.

Ambos personajes fueron quienes tehuanizaron a La Sandunga y le dieron la inmortalidad en letra y música (respectivamente) que hasta la fecha, 165 años después, sigue cantándose y bailándose con orgullo.

Sandunga es palabra en castellana que significa mujer alegre, salerosa y bailadora; en fin, es así como los hombres definen a las mujeres de esta región tropical, que bailan con donaire esta canción ”que enchina la piel cuando la escuchamos fuera de nuestra tierra y hasta lloramos”.

Algunas versiones aseguran que La Sandunga salió del corazón de Máximo Ramón Ortiz cuando llegó a Tehuantepec procedente de la ciudad de Oaxaca y encontró a su madre muerta. Fue entonces que expresó “Ay mamá por Dios”.

Ramón Ortiz, entre sollozos dijo: ”De Oaxaca yo he salido, Sandunga ay mamá por Dios, pisando espinas y abrojos, Sandunga clavel de mi estimación, ¿y sabes por qué he venido? Sandunga por Dios por Dios, por ver tus divinos ojos, cielos de mi estimación, y sabes por qué he venido, Sandunga por Dios por Dios, por ver tus divinos ojos”.

Pero otras incorporaciones de versos incluyeron el nombre del autor en esta misma canción cuando señala:

”Si Dios me diera licencia, Sandunga ay mamá por Dios, de abrir esa sepultura cielos de mi corazón, sacar a mis dos hermanos, ay mamá por Dios, Máximo Ramón Ventura clavel de mi corazón. Sacaría a mis dos hermanos, ay mamá por Dios, Máximo Ramón Ventura.”

La Sandunga es la canción que identifica a los tehuanos y en sí a todos los pueblos de la región del Istmo de Tehuantepec, por ello la bailan con respeto y es considerada un himno.

“Máximo Ramón Ortiz tehuanizó ese jaleo andaluz, le dio carta de naturalización en el Istmo de Tehuantepec y es nuestra a tal grado La Sandunga, que ya la consideramos un himno, porque forma parte de nuestra cultura, de nuestra sangre, de nuestra vida “, expresó la profesora Margarita Toledo, estudiosa de las costumbres y tradiciones oaxaqueñas, además de ser nieta de una sobrina del autor de La Sandunga.

José Vasconcelos describió así el ritual de La Sandunga en 1933: “Irrumpe un toque de corneta y en derredor la orquesta inicia, mantiene un contraste de ritmos violentos y desfallecimientos lánguidos. Mujeres ataviadas con enaguas y huipil bordados, comienzan el baile erguidas y voluptuosas, fusión inconsciente de altivez y de sensualidad. Los ritmos violentos les despiertan ardores de sol en canícula. Y los pasos lentos fingen dulzuras peligrosas de vena subterránea, de cenote maya que corre a muchos metros de profundidad, frío bajo las arenas calcinadas de la superficie”.

La letra de La Sandunga ha sufrido modificaciones con el paso de los años, incluso, a decir del ex cronista de la ciudad, Jorge Rodríguez, se le han agregado versos para homenajear a su autor como aquel que dice: “Si Dios me diera licencia, ¡Ay mamá! por Dios, de abrir esta sepultura, cielos de mi corazón. Sacar a mis dos hermanos, ¡Ay Mamá! por Dios, Máximo Ramón , Ventura, Cielos de mi corazón”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.