Apuntes para el recuerdo: La tía Chofi Ntura de Tehuantepec

Por Rómulo Jiménez Celaya/ Cronista de Tehuantepec

A lo largo de su vida Tehuantepec ha donado hombres y mujeres importantes a la historia de México; pero también ha donado al buen humor personajes pintorescos que sintetizan el ingenio de mi pueblo. Hoy decidí escribir sobre una señora, una señora que toda su vida fue marcada por su popularidad, su nombre: Sofía Osorio Chávez, del barrio Portillo San Antonio, más conocida como Chofi Ntura, señora ya entrada en años, de complexión delgada y de piel morena, curtida más por el alcohol que por nuestra raza y el sol.

Chofi Ntura, la que organizaba fiestas, la gran amiga de muchos; entre sus amistades incluía desde los abandonados por la mano de Dios, hasta el presidente de la República Luis Echeverría Álvarez. Apropósito, su amistad con Elvia Chingau le valió estar en la comitiva de bienvenida que se le armó al presidente de la república mexicana cuando vino a Tehuantepec en la década de los setentas. El tren se detuvo frente a la casa de doña Juana C. Romero, se esperaba que saliera el señor presidente, pero la primera que salió del vagón fue Chofi Ntura, la gente, después de asombrarse, entre risas y aplausos la ovacionaron.

Otra de sus anécdotas nos cuenta que en un malhumorado día, entró al mercado Jesús Carranza e invitó a la gente que saliera a ver como detenía al tren. Muchos curiosos salieron a ver y Chofi Ntura que, parada a un lado de la vía, detuvo al tren con una señal realizada por su mano derecha, y mientras que le aplaudían, con ella a bordo, sin dejar de aventar besos y adioses, el tren siguió su camino. Ella se bajó llegando al mercadito del barrio Santa María.

¡Ay, Chofi, Chofi Ntura! Tan ocurrente como ella misma. Hacía las veces de abogado cuando la gente más necesitada la buscaba para que las defendiera en un pleito legal, pues no podían pagar un abogado, y ahí como la ven, ganaba los pleitos, no por su conocimiento de las leyes, sino por su gran sentido de justicia que aplicaba muy bien en su elocuencia. Otra cosa, Chofi Ntura no sabía leer, vaya, ni siquiera sabía dibujar las letras.

¡Ay, tía Chofi, Chofi Ntura! Hoy el recuerdo Me suelta al oído la certeza de que te fuiste, que un día nos dejaste en la orfandad, que te moriste, y digo, ¡No! Tú sigues viva porque eres como esas personas que nacieron para nunca morir, para vivir siempre en la memoria colectiva de su pueblo… <<si te porta bien con tus papás, te llevaré a conocer al presidente de la república>> ¡Gracias tía Chofi Ntura por motivarme a soñar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.