Óscar Cazorla, el creador de la “Vela Muxhe” que iconizó a Juchitán

Edgar CRUZ

JUCHITÁN.- Óscar Cazorla simbolizó por más de medio siglo la lucha por la igualdad social de los muxe’s en el Istmo de Tehuantepec a través de las fiestas.

Su máxima celebración, la vela de las “Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro” fue el inconó que proyectó a Juchitán como la ciudad de la tolerancia gay, aunque en los inicios no fue así.

Oscar, “la madre” o “la abuela”, como le llamaban las más jóvenes muxe’s de Juchitán, fundó su celebración anual después de sentir y palpar el rechazo de la comunidad gay en las velas tradicionales de la ciudad, donde era impensable ver a un hombre vestido de tehuana.

De 68 años de edad, Óscar consternó a la sociedad juchiteca tras su asesinato el pasado sábado en una de sus habitaciones. Tenía señales de tortura y múltiples heridas por arma punzocortante.

La fiscalía atrajo la investigación mientras que activistas, grupos defensores de la comunidad gay y hasta el congreso de Oaxaca exigieron una pronta justicia por el caso.

Cazorla dejó un duelo en sus herederas, Las Intrépidas, a las que siempre expresó querer y apoyar, como el gran líder y activista gay que fue para ellas.

Sus padres, Óscar Cazorla Ruiz y Aurea Pineda López, sus dos hermanas, Azalea y Grisel y sobre todo, su hijo de 30 años de edad, llamado Óscar Bibani Cazorla, fueron lo más importante en su vida.

En una de sus últimas entrevistas dadas al medio Fycin Comunicación y Noticias, Cazorla habla de su vida dentro de la organización de “Las Intrépidas buscadoras del Peligro”.

La Vela Muxe

Fueron 43 años de darle a la Vela de Las Intrépidas Buscadoras del Peligro el mayor renombre para toda la comunidad homosexual, logrando posicionar a Juchitán como el ícono de la tolerancia gay y “el paraíso escondido de los homosexuales”.

Óscar narró que la vela de las Intrépidas tuvo su origen en el municipio de San Pedro Comitancillo, pues a diferencia de Juchitán donde eran criticados y perseguidos por su forma de ser, la gente de aquella comunidad los arropó sin prejuicios.

Ahí, Óscar inició con sus amigos muxe’s la primera edición de la vela gay hace más de cuatro décadas. Todo fue sencillo y pequeño, recuerda.

“Venían los mampos de Matías, de Tehuantepec, de Salina Cruz y nos juntábamos ahí (en Comitancillo) porque también éramos perseguidos por donde quiera… La primera reina de la vela llegó toda bien vestida, preciosa pero con zapatos de Pemex, porque venía de trabajar”, recordó en su entrevista videograbada el activista gay.

Se dice que un conjunto local, al saludar la presencia de los muxe’s de Juchitán en la comunidad, las presentó como “Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro”, y desde entonces les quedó el mote de “intrépidas”.

La grandeza de la vela muxe surgió cuando Óscar la hizo por primera vez en su Salón Cazorla, una fiesta a la que llamó muy elegante y novedosa para todo el pueblo.

Con su lenguaje pícaro, Cazorla narró como surgió la tradición de llevar cerveza a la memorable vela de las Intrépidas.

“Todas mis amigas llevaron su puesto esa primera vez, pero a las 12 de la noche se les acabó la cerveza, y me decían fíame 5 cartones, y dije ‘ay Diosito Santo no me van a pagar esos mampos’, pero de todos modos les di; el segundo año igual. El siguiente año ya no va haber eso de que yo les fíe, si tienen tráiganlo, pero para esto va a cambiar todo les dije: el próximo año si no ponen esos mayates sus cartones, no entran. Así que riguroso cartón”.

Y así fue como nació la modalidad de que a las velas de Juchitán, muxes o no, se exigiera un cartón de cerveza obligatorio como entrada.

“Siento una satisfacción porque hoy en día estamos cada vez mas aceptados, ahorita ya pueden ser presidentes municipales diputados, pues imagínate, valió la pena la lucha que no solo fue mía sino de varios”, expresó.

Óscar fue perseguido desde su juventud por mostrar abiertamente sus preferencias sexuales. A veces ni al parque central de Juchitán podían ir a platicar en grupo porque la policía municipal  los correteaba. Hoy las cosas son diferentes, ahora los policías cuidan sus fiestas, coordinan el tránsito de los automovilistas afuera del salón de sus eventos.

“Me enfrenté mucho porque como que le tuve mucho cariño a esa hermandad (Las Intrépidas), yo los quise mucho, aunque ya se nos fue muriendo la mayoría. Quedamos muy poquitos en la Vela hoy en día. Yo siempre he dicho que si me muero seguirán las Intrépidas”.

En la vida, a veces las palabras están de más,tus hechos, tus obras, tu lucha, el amor y el apoyo que les des a los demás, es lo que te precede, es lo que al final habla por ti.Éso, es lo que finalmente no te deja morir, lo que te permite vivir por siempre en el baúl de los recuerdos.Vivir ahí, en los corazones de quienes amamos, y de los que nos rodean, debería ser el primer motivo de cambio de conductas y actitudes para convivir en armonía

Posted by Eva Rasgado on Sunday, February 10, 2019

 

 

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