El origen de la Vela López en Juchitán

Gubidxa Guerrero

JUCHITÁN.- Se cree erróneamente que las Velas Juchitecas provienen de un Decreto que Benito Juárez, entonces Gobernador interino de Oaxaca, promulgó en su visita al Istmo de Tehuantepec en el año de 1857, pocos meses antes de que se convirtiera en Presidente de la Suprema Corte de Justicia y tuviese la oportunidad de substituir a Ignacio Comonfort de la Presidencia de la República, cuando éste desconoció la Constitución que el Partido Liberal había promulgado el 5 de febrero de ese mismo año.

Lo cierto es que las Velas provienen de tiempos coloniales, cuando el catolicismo se fundió con las creencias de las naciones originarias.

Los viejos Gui’ña, baúles sagrados donde las comunidades prehispánicas guardaban sus códices y objetos rituales, se convirtieron en el centro de las nuevas Cofradías. Hoy, en Juchitán, así como en otros poblados del Istmo, las Mayordomías, las Sociedades de Vela o, lo que es lo mismo, los Comités de Festejos, atesoran bellos baúles de caoba, cedro o huanacastle, donde tienen depositados los enseres sagrados de la comunidad.

La Vela en honor a la Natividad de la Santíma Virgen María, Madre de Jesús Cristo, se realizaba desde la época colonial cada 7 de septiembre por la noche, víspera del cumpleaños de la Virgen, la Fiesta o Dxi laani’, del día siguiente.

El día 8 era, ademas, el comienzo del Año Litúrgico Bizantino –Bizancio era también conocido como Imperio Romano de Oriente–, con capital en Constantinopla, hoy Estambul, sede de los poderes del Estado Turco.

Tenemos información documental de que las Velas Juchitecas se realizaban antes del Decreto juarista. Tan es así, que, por citar un ejemplo, el Padre Miguel López, cura juchiteco recalcitrantemente liberal, Gobernador interino del Departamento de Tehuantepec, murió en la sede de su gobierno en septiembre de 1856, “después de haber ido a celebrar misa a la Vela de la Natividad en Juchitán”.

¿Se sigue celebrando la Vela de la Natividad? ¡Por supuesto! Pero ahora se le conoce como Vela López, y era, desde hace siglos, una de las celebraciones más importantes de Juchitán de Che Gorio Melendre.

El Baile de Víspera, como le dicen en la Sierra Zapoteca Istmeña, o Vela, como le llaman en Juchitán, se sigue realizando, aunque en fechas inciertas (se suelen recorrer los días a conveniencia).

Le llaman ‘Vela López’ porque era el apellido predominante entre sus socios, quienes no deseaban ser relacionados con la Iglesia Católica, pues eran liberales reconocidos.

Hoy, me parece uno de los festejos más hermosos de la Nación Zapoteca. Realzan, como casi nadie, nuestros hermosos sones regionales, teniendo como regla que una banda alterne con un conjunto moderno, en lugar de dos grandes grupos musicales, como hace la mayoría de las sociedades, cofradías, barrios o poblados istmeños.

Este viernes 6 de septiembre están de fiesta en mi pueblo natal. Juchitán honrará a la Madre del pilar de la Iglesia Católica.

Al otro lado del mundo, cristianos de lengua árabe y musulmanes seguidores de Mahoma, también la honrarán, para recordarle a la humanidad que sin Mujer no hay prole, sin Madre no hay Dios.

*Texto dedicado al maestro Mario López, abogado, empresario, músico e intelectual zapoteca, autor del ‘Son por Alfa Ríos’, ‘Son Beeu’, ‘Corrido de Melendre’, entre decenas de piezas, artífice de la dignificación de la Vela López.

Foto tomada de Virginia Gonzalez

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