Vela Mecott, una tradición familiar pausada por el coronavirus

Javier Cruz

TEHUANTEPEC.- La pandemia del coronavirus también paralizó una festividad naciente organizada por la dinastía Mecott. Una majestuosa vela que desde el 2007 forjó sus cimientos para ser reconocida como un tradicional festejo de esta ciudad.

La Vela Mecott pasó de ser un encuentro festivo familiar a una grandiosa vela con todo el colorido y protocolo que caracteriza a estos festejos de Tehuantepec.

Debido a la contigencia, este año la vela de la familia Mecott, abierta al público, tuvo que cancelarse.

Pero esta no es la primera vez que se suspende. En 2018, las afectaciones por el terremoto de septiembre de 2017 en los hogares de los Mecott que habitan en varios municipios del Istmo obligó a suspender el festejo.

Mario Mecott, socio fundador de la vela, sostuvo que ahora se trata de anteponer la salud de los ciudadanos antes de cualquier celebración.

Dijo que este suceso también quedará marcado en la historia de la familia y de la tradicional festividad que ya formaba parte de las velas del mes de mayo en el Istmo.

Nacimiento de una tradición

Fue en 2007 cuando los miembros de varias familias que llevan el apellido Mecott coincidieron y acordaron realizar una fiesta tipo vela, es decir, un fiesta de noche, con vestimenta tradicional del Istmo y música folclórica y tropical.

El primer año fue organizada con cooperación de todos los miembros y se llevó a cabo en Santo Domingo Tehuantepec.

Al año siguiente, la vela tuvo su primer mayordomo, quien trasladó la velada al municipio de Asunción Ixtaltepec, donde residía. También se realizó en otros municipios como Salina Cruz donde hay presencia de los Mecott.

Finalmente se decidió, por mejor ubicación geográfica, que la vela se asentara en Tehuantepec.

Desde hace casi una década, la Vela Mecott se viene realizando en el salón Tanguyú de Tehuantepec el penúltimo o antepenúltimo sábado de mayo.

Para este año, la vela Mecott estaba contemplada realizarse el 16 de mayo con los mayordomos Ulises Martínez Romo y Mirna Fabiola Mecott.

La vela se ha mantenido gracias al apoyo de la familia Mecott, cuyos orígenes son de Tehuantepec pero el terremoto de 1897 y la Revolución Mexicana orillö a migrar a sus miembros a municipios cercanos como Ixtaltepec.

Mario Mecott señala que la Vela ha forjado su nombre y fama hasta convertirse en una tradición más de Tehuantepec.

Para inmortalizarla, Mario adaptó la letra del son Binni galán (gente bonita en zapoteco) donde narra parte de la historia, migración y orgullo de la dinastía Mecott.

 

Foto: Juan Carlos Pineda

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